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simbiosis[symbiosis]
1. f. (Biol.) Asociación de individuos animales o vegetales de diferentes especies, en la que ambos asociados o simbiontes sacan provecho de la vida en común.
2. f. (Biol.) Situación de interdependencia fisiológica equilibrada entre dos o más especies distintas; en esta concepción amplia abarca el mutualismo, el comensalismo, el parasitismo, el amensalismo y la sinecrosis.
al. Symbiose de gr. symbíōsis συμβίωσις [sýn σύν gr. 'con', 'unión' + bio- βίος gr. 'vida' + -ō-sis gr. 'proceso']
Leng. base: gr. Antigua reintroducida con cambio de significado. Significado antiguo docum. en 1622 en ingl. . Nuevo significado acuñado en al. en 1879 por A. de Bary. Antes que él, A.B. Frank había acuñado Symbiotismus con un significado parecido. En gr. significa 'convivencia' pero no se usa referido a animales; el significado biológico proviene del alemán Symbiose.
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Esta palabra también aparece en las siguientes entradas:
antibiosis; comensalismo; endosimbiosis; epibiosis; liquen; metabiosis; parabiosis; parasitismo; simbionte
 

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1.
procedencia de la imagen: http://es.wikipedia.org/wiki/Simbiosis
Comentario
Neologismo frente a nuevo significado en palabra antigua
De nuevo vamos a dedicar nuestro comentario a una palabra antigua que fue reintroducida y varió después su significado por obra de un científico del s. XIX. Una vez más vamos a ver cómo muchas veces el científico al que se señala como creador o, en este caso, como recreador, por variar el significado de una palabra, en realidad es un eslabón más en un proceso largo en el que colaboran otros científicos.

Si hacemos la historia de la palabra en griego, tanto del sustantivo symbíōsis συμβίωσις, como del verbo del que deriva, symbióō συμβιόω, encontramos que sus significados son parecidos a los que puedan tener en español ‘convivencia’ o ‘convivir’. El verbo es un compuesto del preverbio sýn σύν ‘en compañía de’ y del verbo bióō βιόω ‘vivir’. Son palabras que se aplican a personas y se refieren a la convivencia entre compañeros o a la convivencia dentro de una pareja; son, por tanto, términos referidos a las relaciones sociales entre personas. El verbo lo encontramos ya en Isócrates, Demóstenes, Aristóteles, en el s. IV a.C. El sustantivo que expresa la acción de ese verbo podría haber estado en uso ya en la misma época, aunque de hecho no lo tengamos documentado hasta mas tarde; se cita, por ejemplo, el título de un libro de Aristóteles, Sobre la convivencia (symbíōsis) del hombre y la mujer que no conservamos. Algo parecido podemos decir del sustantivo symbiōtēs συμβιωτής ‘compañero’. El uso de estas palabras se va haciendo más frecuente a partir del s. II a.C. (sin embargo, no tenemos documentado ningún ejemplo posterior al s. IV d.C.). Symbíōsis no pasó al latín en época clásica, porque aunque Cicerón usa la palabra la escribe en griego, y la considera como palabra griega por lo que no la translitera a alfabeto latino, que sería la primera condición para que un término griego culto se integre en la lengua latina, aunque solo sea en un ámbito literario y culto.

La palabra, tras un sueño de muchos siglos, la volvemos a encontrar transliterada en inglés en la forma symbiosis en 1622, referida también a la convivencia social. Es muy posible que antes se hubiera usado ya en latín renacentista por traducciones del griego al latín de esa época destinadas a ser publicadas como libros impresos, por tanto, a partir de 1450, y que nosotros no hayamos podido documentarlo. Como de hecho en el propio griego era un término poco frecuente y muy transparente en su significado, es muy posible, sin embargo, que lo vertieran por términos latinos como coexistentia, de uso normal en el s. XVI.

La palabra se revitalizó porque la empleó un autor español protestante, Jaime Salgado, en el título de un opúsculo, Symbiosis Papae et Diavoli, 1681, un furibundo ataque al papado en que acusaba al Papa de estar en contubernio con el maligno, probablemente aquí symbiosis tenía un valor semejante a ‘matrimonio’; evidentemente el panfleto no se editó en España, sino en Londres. Se puede encontrar información sobre este personaje en la Historia de los heterodoxos españoles de Menéndez Pelayo, libro IV, p. 598 (de la reedición de Red Ediciones de 2011), y en Los protestantes y la espiritualidad evangélica en la España del s. XVI de M. de León de la Vega, 2011, II, 772 (2).

En cualquier caso el término symbiosis se usaba con relativa frecuencia en el s. XVIII y de hecho lo recogen diccionarios latinos del momento, como una edición del de Nebrija de 1778 de López de Rubiños. Más interesante resulta la traducción que hace un diccionario latín-francés de 1754 en el que se vierte latín symbiosis por ‘commensalité’, es decir, ‘la relación social como la que se establece entre los que comparten mesa’. Por lo que vamos viendo symbiosis, tanto en griego como en su reintroducción moderna, tuvo una connotación positiva, en cuanto que los actores de esa simbiosis se beneficiaban mutuamente, como los comensales de un banquete. Esto en contraste con el término parásito que, como explica Dicciomed, desde el griego tuvo una connotación negativa; etimológicamente es ‘el que come al lado’, referido a personas, con la idea de que el parásito se aprovecha de su huésped y mantiene con él una relación interesada. Parasitismo está documentado en biología desde 1818. Desde 1870 lo está comensalismo como término biológico y se aplica a una relación de convivencia en la que una parte obtiene ventaja y la otra no sufre perjuicio, mientras que mutualismo, documentado desde 1876, define una relación biológica entre dos organismos en la que ambos se benefician. En fin que está claro que entre los años 1870 y 1880 hubo un gran interés por estas cuestiones. Todo esto nos va a interesar para establecer el valor actual de simbiosis.

El siguiente paso lo dio un botánico alemán, Albert B. Frank en 1877 al estudiar la relación entre algas y líquenes porque ninguno de los términos anteriores le servía.

«Debemos agrupar bajo un único término todos los casos en los que dos especies diferentes viven una con otra en una relación de coexistencia, sin entrar en la cuestión del papel que juegan en esa relación cada una de ellas; proponemos Symbiotismus.» (3)

El término está creado a partir del ya citado symbiōtēs συμβιωτής ‘compañero’, al que se ha dotado de un sufijo que indica ‘proceso’, ‘estado’. Su propuesta suponía la creación de un término nuevo, era un neologismo.

En este contexto intervino el médico y biólogo Anton de Bary en 1879 y en un libro titulado Die Erscheinung der Symbiose, Strasburg, sustituyó Symbiotismus por el más sencillo y conocido Symbiose. Era hijo de un médico y estudió medicina pero siempre se sintió atraído desde joven por la botánica, y esta fue, finalmente, su dedicación académica e investigadora. Su especialidad eran los hongos, más concretamente los que provocan enfermedades en las plantas. Usó Symbiose para referirse a la simbiosis entre líquenes y las plantas en las que se asientan. Su definición del nuevo valor de la palabra es la siguiente:

«Das fortwährende und innige Zusammenleben ungleichnamiger Organismen», es decir, la “coexistencia duradera e íntima entre organismos [de especies] diferentes”.

Como vemos, la aportación de de Bary fue más bien modesta, sin embargo fue él quien se llevó la pequeña gloria de haber dotado de nuevo significado el antiguo simbiosis (1). Aunque, para decirlo todo, muchos libros de biología al tratar de la cuestión siguen mencionando a Frank.

Los términos Symbiotismus y Symbiose y las formas correspondientes en otras lenguas modernas como inglés o francés convivieron pero finalmente se impuso el más sencillo simbiosis que perdió su valor inicial de ‘convivencia entre personas’ y se especializó con el valor biológico que hemos comentado.

En cuanto a su significado, debemos señalar que ha sufrido una evolución. En origen servía para definir una relación distinta a la parasitaria o mutualista, una relación de coexistencia neutra. Sin embargo, posteriormente se utilizó como término paraguas para abarcar todo tipo de relaciones de coexistencia. Esta es la definición que encontramos en el recientísimo Diccionario de Términos médicos de la Real Academia Nacional de Medicina:

«Situación de interdependencia fisiológica equilibrada entre dos o más especies distintas sin activación permanente de mecanismos defensivos. Esta relación de dependencia puede ser beneficiosa para ambas especies (mutualismo), beneficiosa para una y neutra para la otra (comensalismo), beneficiosa para una y perjudicial para la otra (parasitismo), perjudicial para una y neutra para la otra (amensalismo), o perjudicial para ambas (sinecrosis).»
.

Francisco Cortés. Febrero de 2012.

(1) En la Wikipedia inglesa atribuyen el cambio de significado a J.H. Bennett en 1877 pero es un error en la fecha; la publicación en la que Bennett usa symbiosis es de 1885.

(2) Sin editorial ni lugar de edición indicados en el libro; editado en España en 2011 (datos del ISBN).

(3) “Über die biologischen Verhältnisse des Thallus einiger Krustenflechten” Beiträge zur Biologie der Pflanzen, II, 1877, 123-200.

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